¿Cómo vestirse para una sesión de fotos familiar?

26 de Mars, 2021 - Sesiones - Commenter -


Has elegido a tu fotógrafo y te mueres de ganas de que llegue el día «D», pero… ¿ahora qué te pones? Quizás eres de los que lleva el estilo en la sangre y lo veas clarísimo, pero también es posible que no tengas ni idea de qué ropa elegir para esa sesión que tanto te apetece hacer. Vamos a desvelar, paso a paso, los mejores consejos para elegir la ropa idónea para tu sesión de fotos. 

¿Quieres un pequeño adelanto? La era de las camisetas blancas con jeans ha quedado atrás… jeje

Vestidos para una sesión de fotos: elige la mejor combinación de prendas

Según el fotógrafo al que contrates, es posible que te ofrezca no solo ideas y sugerencias… sino también su propia selección de ropa para ti. Algunos fotógrafos son muy cuidadosos con la estética de las imágenes que quieren crear, y prefieren proporcionar al cliente la comodidad de un armario con prendas que están seguros de que encajarán con su estilo. Otros, por el contrario, preferimos que sea el cliente quien saque a relucir su personalidad a través de su propia ropa. Eso no significa que demos carta blanca para ponerse cualquier cosa y nos desentendamos del asunto, porque tu fotógrafo siempre te podrá dar consejos prácticos sobre qué prendas o colores evitar. Pero es muy probable que ya sepas lo que te gusta y tengas un estilo definido a la hora de vestir, así que… ¡no hay nada que te refleje mejor que la ropa con la que te vistes! Aunque en las sesiones de embarazo siempre ponemos en conocimiento a nuestros clientes de nuestros vestidos premamá.

Elige ropa que sea cómoda… y que te represente

Antes incluso de pensar en colores, texturas, prendas concretas… asegúrate de que la ropa que eliges para ti, tu pareja y tus niños sea cómoda. Si es algo que no te pones nunca, o que no te permite estirar bien los brazos, o que te aprieta la cintura al sentarte, o que tiene unos tirantes que debes estar recolocando constantemente… probablemente sea mejor dejarlo en casa. Cuando llevas ropa en la que te sientes cómodo, puedes relajarte y disfrutar de la experiencia de la sesión. Elige prendas que te permitan moverte libremente y con las que no vayas a pasar calor ni frío. Es primordial que sea ropa de tu estilo, y que usarías normalmente. No te pongas un chándal si solo lo usas para ir al gimnasio, ni camisa y corbata si solo te las pondrías para ir a una boda. 

Prendas complementarias, no iguales

Aunque es verdad que las camisetas blancas con vaqueros azules se han convertido en un clásico en varias generaciones de fotos familiares, es un recurso que ha quedado un poco desfasado: si todos van vestidos iguales, la foto final se convierte en una especie de orla o de foto de equipo donde todo el mundo sale uniformado. Eso no significa que debas descartar la idea por completo: puedes seguir recurriendo a los jeans como prenda incombustible, pero combinando camisetas, blusas o jerséis de colores complementarios.

¿Y cómo puedes elegir colores que encajen entre sí? Tienes varias opciones. Desde herramientas online como coolors.co o Colormind, hasta las apps y sitios web de muchas de tus tiendas de ropa favoritas, donde te proponen conjuntos concretos con colores que se complementan a la perfección. También puedes echar un vistazo a Pinterest o fotos de bodegones de ropa en cuentas inspiradoras de instagram.

Qué colores ponerte y cuáles evitar en tu sesión de fotos

Esta es una pregunta trampa, porque realmente hay muy pocos colores que debas evitar. Como regla general, se suele recomendar evitar los colores flúor o neón, ya que crean matices de color poco agradables en la piel. Y lo mismo con los colores muy subidos de tono. Es recomendable optar por colores rebajados y no extremados: tonos pastel, un verde mint… y los grandes clásicos como el ocre, beige o mostaza, combinados con el neutro por excelencia: un gris. 

Blanco y negro están bien para dar un aire atemporal a las imágenes resultantes, pero ojo, porque un blanco que sea muy blanco puede resultar muy llamativo en la foto final e incluso llegar a quemarse en función de la iluminación de la escena. Y lo mismo con un negro muy negro, donde se pueden perder tonalidades intermedias. Mejor optar por un blanco que sea más bien crema o un negro lavado. 

Trata de elegir dos o tres colores primarios y añadir un toque de color como acento. Y ten en cuenta que los colores también «hablan» sin decir nada: ciertos tonos parecerán más alegres, mientras que otros transmitirán mejor la idea de intimidad, de fragilidad, de pureza o de seriedad.

El contexto también importa en las fotos

Aunque los colores de la ropa por sí mismos son importantes, no cobran realmente vida hasta que se colocan en un escenario o fondo. Así, es importante saber dónde haréis las fotos. No es lo mismo fotografiar a una familia en un bosque donde predominen los verdes (donde NO te convendría vestir de tonos verdes o similares, sino que lo que querrías es que haya un cierto contraste recurriendo, por ejemplo, a rojos o azules) que hacer las fotos en un estudio sobre fondo blanco o negro (donde cualquier color llamará mucho la atención y probablemente sea más interesante recurrir a tonos neutros). 

No es lo mismo hacer la sesión de fotos sobre una pared de grafittis muy coloridos que hacerla en la playa al atardecer, o en un campo de tonos marrones. Si ya sabes dónde os haréis las fotos, procura adelantarte a la situación integrando el color del fondo como uno más de la paleta. Esto te ayudará a elegir tonos que se complementen bien con el ambiente. 

En general, es bueno que haya un toque de color fuerte sobre una paleta neutra, pero sin pasarse. Si todos los que saldréis en las fotos vestís de tonos rebajados y grises y alguien se pone un vestido o un jersey rojo vivo, la mirada del espectador se irá directa a esa prenda en todas las fotos. Pero sí que podrías llevar unos zapatos rojos, un pañuelo o una cinta para el pelo de ese color, por ejemplo, añadiendo una nota de color más intenso a una paleta más diluida.

Ni logos, ni rayas, ni topos, ni grandes estampados: viste sencillo

Como ya hemos dicho, mejor si la ropa es de colores lisos. Los logotipos y grandes estampados pueden distraer de lo realmente importante (vosotros), y ciertos patrones con motivos muy pequeños pueden provocar efecto moiré en las fotos (una interferencia visual bastante molesta).

Si no tienes ni idea de qué ponerte, puedes recurrir a los clásicos. Mejor eso que ponerse prendas que sean muy marcadas de una época, ya que las fotos envejecerán peor. Y di que sí a los accesorios, pero con moderación. 

Para los bebés, es siempre buena idea pensar en algo tipo culotte para cubrir el pañal. Y aunque en las fotos de estudio el calzado no suele ser importante, no te olvides de poner unos calcetines que encajen en la ecuación.

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